El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, alzó la voz de manera contundente frente a la posibilidad de que gran parte de la provincia sea excluida de este beneficio tarifario, una medida clave para amortiguar los costos del gas natural durante los meses más fríos del año. “Sacar a Córdoba de la zona fría es una locura, porque eso es que los vecinos se incrementen las facturas del gas natural y se le disparen exponencialmente”, alertó el mandatario provincial, visiblemente preocupado por la realidad económica de los hogares. En esa línea, contextualizó: “En este momento del año, en este momento de la economía, los vecinos no llegan a fin de mes. Y bueno, es un ataque directo a todos los cordobeses”. Un golpe al bolsillo de más de 600 mil hogares Actualmente, el beneficio de la Zona Fría alcanza a más de 600.000 usuarios residenciales en la geografía cordobesa, otorgando descuentos automáticos del 30% en la tarifa general y de hasta un 50% para los sectores más vulnerables (como jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH y monotributistas sociales). De avanzar la propuesta impulsada por el oficialismo nacional —la cual pretende eliminar el criterio puramente geográfico y climático para reemplazarlo por un subsidio focalizado solo en hogares con ingresos inferiores a tres canastas básicas—, la gran mayoría de la clase media cordobesa quedará desamparada. Las áreas locales que hoy están bajo cobertura y sufrirían el impacto tarifario comprenden a 13 departamentos: Córdoba Capital Calamuchita Santa María Río Cuarto San Javier Marcos Juárez Unión Río Segundo Tercero Arriba General Roca General San Martín Juárez Celman Presidente Roque Sáenz Peña “Yo creo que los vecinos tienen que empezar a entender, va a ser un golpe en los bolsillos fenomenal, un golpe en nuestra economía. Así que hay que defenderlo, no podemos permitir que esa ley pase”, remarcó Llaryora, acompañado por legisladores y dirigentes de su espacio. Inequidad federal: "Hacen eso y después subsidian a los porteños" El gobernador cordobés no dejó pasar la oportunidad para contrastar el trato que recibe el interior productivo frente al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). “Por supuesto, hacen eso y después subsidian a los porteños, o sea, así es fácil”, dijo. Llaryora denunció una doble vara en la administración de los recursos energéticos por parte de la Nación, apuntando a las condonaciones de deudas en Buenos Aires: “Aparte está en el medio de eso también un subsidio a los que no pagaron la luz, a las empresas distribuidores que no han pagado la luz. Y nosotros que venimos cumpliendo, nos castigan de alguna manera. Lo de la zona fría no puede pasar directamente”. Asimismo, recordó el continuo drenaje de recursos que sufre la provincia sin recibir contraprestaciones equivalentes. “Ese dinero que se llevan de acá, que ya se llevan dinero por vía de retención, que se llevan dinero con el impuesto a los combustibles y no arreglan la ruta... bueno, ahora nos van a llevar dinero teniendo que pagar más cara la boleta de gas y no vuelve absolutamente ninguna obra. No es un tema menor”, enfatizó. Presión sobre el Congreso: "Ponerle cara, rostro y nombre" Con la votación en el horizonte inmediato, el titular del Ejecutivo provincial endureció su postura hacia los representantes de Córdoba en el Congreso, exigiéndoles un compromiso absoluto por encima de las banderas partidarias. Destacó que tanto diputados de Provincias Unidas y la senadora Alejandra Vigo ya manifestaron públicamente su rechazo, pero fue directo al hueso con el resto del arco político. “Yo le pido a los que son diputados y senadores cordobeses que no entreguen a los cordobeses. Y esto lo tienen que saber todos”, lanzó. El mandatario instó además a la ciudadanía a realizar un control estricto del voto de sus representantes: “Entonces hay que preguntar a cada uno qué va a votar y qué gestión está haciendo para impedir que esto se lleve a cabo. Para no beneficiar, fijate a quién benefician con la zona fría, a los porteños. Y después a quién benefician nuevamente, a las distribuidoras que están allá”. Finalmente, el gobernador concluyó con una advertencia contundente sobre el costo político que implicará levantar la mano a favor del proyecto nacional: “Bueno, esto hay que empezar a ponerle cara, ponerle rostro y ponerle nombre. Quiénes están defendiendo a los cordobeses y quiénes no. Porque después, cuando venga la boleta, va a ser un salto tremendo lo que va a suceder. Va a ser un impacto en la factura muy grande una vez que salga la ley. Que a lo mejor después van a querer atenuarlo un poquito, pero la ley ya está. Y cuando perdiste la característica de zona fría, vos perdiste la posibilidad de estar igualado a los otros lugares”.